Copias de seguridad para tu negocio: la regla 3-2-1
2 de octubre de 2026 · Seguridad · 3 min de lectura
Un disco que falla, un robo o un virus que cifra tus archivos. Qué respaldar, cada cuánto y cómo aplicar la regla 3-2-1 sin complicarte.
Todos los discos fallan tarde o temprano. A eso se suman los robos, los equipos que se mojan y los virus que cifran tus archivos y piden un rescate (ransomware). La pregunta no es si te va a pasar, sino cuánto vas a perder cuando pase. Una buena copia de seguridad convierte un desastre en una molestia.
La regla 3-2-1
- 3 copias de tus datos: el original y dos copias.
- 2 lugares distintos de almacenamiento: por ejemplo, la computadora y un disco externo.
- 1 copia fuera de la oficina: en la nube o en un disco que se guarda en otro lugar.
La idea es simple: que un mismo problema (un incendio, un robo o un virus) no pueda destruir todas las copias a la vez.
Qué respaldar
- Contabilidad y facturación: la base de datos de tu sistema contable, tus comprobantes y tus declaraciones.
- Documentos de trabajo: contratos, cotizaciones, planillas y diseños.
- Tu correo: si usas IMAP, está en el servidor; aun así, conviene exportar una copia de vez en cuando.
- Tu sitio web: los archivos y la base de datos. Lo hace el hosting, pero pregunta cada cuánto y por cuánto tiempo se guardan.
- Fotos y contenido de redes sociales que te costó producir.
Cada cuánto
Hazte una pregunta: ¿cuánto trabajo puedo permitirme perder? Si la respuesta es «un día», necesitas una copia diaria. Lo ideal es que sea automática: las copias que dependen de acordarse se dejan de hacer en la segunda semana.
Cuidado con el ransomware
Estos virus cifran todos los archivos a los que llegan, incluido el disco externo que estaba conectado o la carpeta sincronizada con la nube. Para protegerte:
- Desconecta el disco externo después de cada copia.
- Usa una nube que guarde versiones anteriores de los archivos, para poder volver a la de antes del ataque.
- Mantén al menos una copia que no se pueda modificar desde tu computadora.
Prueba que funcionen
Una copia que nunca se probó es solo una esperanza. Una vez al mes, intenta recuperar un archivo cualquiera: así sabes que la copia existe, que se puede abrir y cuánto tarda recuperarla.
Un plan mínimo para empezar hoy
- Junta en una sola carpeta los documentos importantes de la empresa.
- Sincroniza esa carpeta con un servicio en la nube que guarde versiones.
- Una vez por semana, copia todo a un disco externo y desconéctalo.
- Una vez al mes, recupera un archivo para comprobar que todo funciona.
En nuestros planes, tu sitio y tus correos tienen copias de seguridad en el servidor. Para los archivos de tu oficina, podemos ayudarte a armar un plan como este.